-Pero apareciste tú.-
Apareciste con esa risa que hacía que la mía saliera de su escondite, esos ojos verdes, tan hondos como pozos. Ese olor a ti, que aparece hasta en mi almohada, donde nunca has estado tumbada.
Que hoy he oído la palabra Amor mil veces, y todas ellas he pensado en ti.
He recreado un pequeño futuro donde nos sentamos en ese sofá creado por recuerdos, donde la televisión solo emite el ruido de nuestras carcajadas, y donde las paredes están pintadas de nuestra felicidad.
La que tu me das. La que yo necesito.
Simplemente, hoy habría sido un día cualquiera... donde el deseo más grande sería irme a dormir.
-Has conseguido que mi mayor deseo, de hoy y de cada día, sea poder abrazarte y besar esos labios llenos de pecas.
#Colibrí~

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